Elegir bien a tu pareja

Hablando de presentaciones, que es el tema de este mes, no puedo evitar pensar en los sub-humanos (como dice la Moncholí) que han pasado por mi vida denominándose pareja y no llegando a ser ni medio ser humano.

La cultura de “cazar a la hembra” es una tradición que nos ha jodido, y mucho. Cuántas veces no hemos salido de un bar porque nos hemos sentido carnaza tirada delante de buitres que te devoran con la mirada.

¡Debemos ser siempre selectivas! ¡¡¡Contigo no, bicho!!!

Tenemos una responsabilidad muy importante a la hora de elegir nuestras parejas sexuales

Y hoy he leído algo que me ha dado la razón. Realmente, si que importa con quien se acuesta uno. Y es que, parece ser que los úteros de las mujeres quedan “impregnados” del ADN que está en contacto con sus paredes, o incluso, con los óvulos jóvenes que están sin formarse del todo, pero que reciben esa carga de ADN, que, según aseguran los expertos, podría intervenir en el desarrollo de dicha célula en ser humano. Ahora vas y lo cascas.

Siempre he creído que toda enseñanza o advertencia que pasa de boca en boca, lo hace por alguna razón. En realidad, a mi lo que me parece importante, lo que siempre me ha parecido importe es que tu primera vez sea consentida, deseada y con una persona especial para ti. Luego si no había velas y el susodicho distaba mucho de  ser Patrick Swayze . Tampoco nos vamos a poner tremendas, pero, lo que nuestras madres y abuelas siempre nos han dicho, independientemente de credo, religión, región geográfica o estatus social es que, nuestra primera vez, fuera con alguien importante.

Y es que, parece ser que la primera “impregnación” que es la bonita palabra con la que lo definen en el artículo, es la que más influencia deja. Jejejejejjeejjejjeejje a todas nos ha pasado lo mismo por la cabeza: menos mal que esto tiene que ver con la cantidad de veces que te han rellenado el depósito y no todas las que has ido a la gasolinera.

Como sea, a partir de ahora, ¿miraremos con ojos distintos a nuestros vástagos?.  ¿Tendremos más cuidado con la marca de gasoil?.

Y es que parece ser que tus hijos e hijas podrían parecerse a tus anteriores amantes…

¿Y por qué digo que es nuestra responsabilidad, la de las mujeres? Porque somos nosotras las que tenemos que seleccionar bien.

Como nos cuenta Mátame Camioneta (búscala en Facebook y enamórate de sus post): nos dijeron que el óvulo era una célula pasiva. Después supimos que puede seleccionar al espermatozoide que lo fecundará, descartando aquellos con alteraciones genéticas.
Ahora sabemos que los óvulos tienen incluso capacidad REPARADORA sobre espermatozoides con lesiones importantes en su ADN.

Aquí los estudios:

Estudio en inglés.

Artículo sobre las investigadoras gallegas María Tamayo y Rebeca Santiso.

Un abrazo Minimoliano.

Minimol del Campo

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