El que devora (Minicuento I)

Con este escrito me embarco en una nueva aventura: Voy a recopilar ilustraciones de tod@s l@s ilustradores que me rodean, que son much@s y con mucho mucho talento y les voy a escribir un cuentecito. Espero que os gusten 馃檪

                                        ……………………………………………………….

Cuando lleg贸 a la mesa, hac铆a un d铆a espl茅ndido. No se acordaba de la 煤ltima vez que hab铆a estado en la playa, solo, sobre las rocas, mirando el gran azul y pensando en todas aquellas cosas que le parec铆an importantes en la vida, y que de alguna manera, hab铆an dejado de serlo. Disfrut贸 de cada momento en aquella cala, y tan ensimismado estaba mirando al infinito que no vio acercarse al viejo. Este, con manos temblorosas, le presentaba un pescado de gran tama帽o. Toma, le dijo. Para que almuerces.

Le dio las gracias. Compartieron un cigarro en silencio, como el que comparte el alma. Una vez chupada la 煤ltima calada, el viejo puso su mano en el hombro, y se march贸. El no hac铆a mas que pensar en esa cara, llena de sabidur铆a y felicidad. 驴Por qu茅 ten铆a la sensaci贸n de haber compartido tanto con ese hombre si sus labios no se hab铆an despegado?

De vuelta en casa, miraba el pescado. Lo marin贸, lo rasp贸, lo prepar贸 para el horno. Y mientras miraba c贸mo se doraba en el horno, prepar贸 la mesa al son de su alegre silbido. Cuando la mesa estuvo puesta, con su tenedor para pescado y su tenedor para ensalada, con su cuchillo de pescado, con su copa para el vino, con su pan bien cortado, con su servilleta doblada a un lado… sac贸 del horno la bandeja, que desprend铆a un olor maravilloso.

En ese momento, mir贸 a ambos lados. Cuando mir贸 a la derecha, pens贸 en su madre. En lo que le dir铆a: no pongas los codos sobre la mesa, que te pongas recto, que mastiques con la boca cerrada, que no hagas casta帽uelas… Cuando mir贸 a la izquierda pens贸 en su novia: l铆mpiate bien, que tienes algo en la barba, no comas tan deprisa, no te metas tanta cantidad de golpe en la boca, no te sirvas tanto… pens贸 en el monitor del comedor de su colegio: no te levantes de la mesa hasta que todos terminen, l铆mpiate la boca antes de beber del vaso, no mojes el pan en la salsa…

Y entonces, explot贸. Tir贸 al suelo toda la parafernalia de la mesa, cogi贸 el pescado con los dedos y pens贸 para si lleno de satisfacci贸n: para ser feliz, uno no necesita tantas reglas de etiqueta.

Deja un comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *