Cómo desterrar los malos sueños. Mayo 2013, PK.

Minimol nos muestra una técnica para tener sueños llenos de colores, olores y paz. Y nos propone un juego. ¿Te atreves a enviarle tu respuesta?

Meditación, relajación
Ilustración: Amanda


Qué curioso es, eso de contarle a alguien un sueño, y que esa persona tenga su propia versión. A veces clavados, otras muy parecidos, hay sueños que se repiten en la historia del ser humano, y de alguna manera nos conectan con los demás.
Uno de los más recurrentes es ese en el que uno no puede moverse. O que intenta gritar y no le sale voz, o se  le tapa la boca, o le sujetan… Son sueños angustiantes.
Existe una técnica que a mí me ha funcionado para salir de esos sueños. Lo primero que tenemos que saber es que el terreno de los sueños es el terreno de la imaginación y de los miedos. Debemos tener tiempo diario para visualizar, meditar o como quieras llamarlo. Desde muy pequeña, mis padres antes de dormirme me contaban un cuento y luego hacíamos una meditación guiada. Ellos nos enseñaron a poder irnos mentalmente a un lugar mejor de una manera muy rápida. Nunca llegábamos a escuchar entera la visualización, nos quedábamos “roques” en seguida, porque es un estado de lo más agradable. Y la llamo así, visualización, porque lo que hacían era llevar nuestra imaginación y nuestros pensamientos a un terreno onírico lleno de colores, olores y paz, por lo que dormirse era lo más fácil del mundo. A veces íbamos a un bosque, otras veces nos centrábamos en nuestro cuerpo y relajábamos parte por parte, todas las partes del cuerpo. ¡¡Una maravilla!! Por eso, supongo, me encanta dormir.
Total, cuando un@ sabe relajarse, primero por medio de la respiración profunda, luego por el poder mandar todos los pensamientos a tu bosque, o a tu desierto, o a una habitación especial para ti en la que puedas resetearte mentalmente y dedicarte al placer de sentirte feliz… cambia nuestra percepción de las cosas. Y es una herramienta estupenda para los momentos de ansiedad, de pérdida de control… Controlar la ira no es fácil siempre.
Poder parar la mente y la cabeza son claves para un bienestar completo. Los sueños son reflejo de nosotr@s mismas. La manera de cambiar los sueños, o de parar una pesadilla,  puede variar. Mi madre me enseñó a imaginarme cómo un Ángel maravilloso y lleno de luz me abraza, transmitiéndome tranquilidad, calma, amor, paz… todo lo que puedes necesitar en un momento dado. Y no sólo me lo imagino en los sueños, sino en cualquier situación en la que me encuentro que me es desagradable. Cuanto más te lo imaginas, más fuerte se hace. Y sí, esta técnica es cuestión de imaginación. En eso se basa. Si la figura de un ángel no te gusta, pues imagínate lo que quieras: a un oso amoroso, a tu abuel@, a tus hij@s, yo que sé. Una figura que te dé buen rollo. Y cuando lo imagines, siente como te sujeta cuando te abraza, o el olor de las plumas de sus grandes alas rodeándote, o el cosquilleo del pelillo de Coco… el perfume de tu pareja… yo que sé…
Llámame zumbada, pero haz la prueba. Antes de irte a dormir, siéntete protegido por el amor y el calor de los tuyos, estén donde estén. Verás como tus sueños y tu vida en general cambian. Porque el mundo de los sueños y de la imaginación tiene mucho más poder del que pensamos.
Y si te ves en medio de uno de esos sueños angustiantes (a medida que visualizas y que juegas con los elementos oníricos, serás más consciente de tus sueños) imagínate ese calor, esa figura protectora a la que has dado forma, y cambiarás de sensación.
¿Eres de l@s escéptic@s que no creen en el simbolismo de los sueños? ¡Bien! Este reto está hecho para ti. Te proponemos dos juegos de imaginación. Consiste en que describas cada uno de los elementos que te detallamos a continuación. Todos ellos son elementos oníricos que representan tu personalidad, la manera en la que vives la vida, las relaciones, lo que esperas de tu futuro, tu visión de la muerte… No existen respuestas correctas, cada un@ debe describir aquello que irrumpe en la mente cuando leemos (lo primero que se pase por tu cabeza). Cuantos más detalles nos cuentes, más profundo será el análisis.  Cuánto más describas, sobre todo la interacción entre los elementos, más información recibirás.
Déjanos  tu descripción en comentarios y te haré llegar el significado. No leas las descripciones de los demás hasta que hagas la tuya propia, podría condicionar la interpretación. ¿¿Te atreves??
Estos lugares te pueden servir luego para trabajar en tus cosillas . Tómate tu tiempo.

Tu desierto
Imagínate un desierto. Describe todo aquello que te venga a la mente: ¿Cómo es el cielo? ¿Hay dunas? ¿Cómo son? ¿De qué color es la arena?
Imagínate una escalera. ¿Cómo es? ¿En qué parte de tu desierto está?
Imagínate unas flores. ¿Cómo son?¿Dónde crecen?
Imagínate un caballo. ¿Dónde se encuentra? ¿Cómo es?
Ahora ves que a lo lejos viene una tormenta. ¿Cómo es? ¿Cómo evoluciona?¿A qué huele? ¿Cómo interactúa con el resto de los elementos?
Mientras has descrito tu desierto… ¿dónde te encontrabas tú? ¿Qué te ha pasado a ti durante la tormenta?
Es importante que describas cómo afectan cada uno de los elementos a tu desierto, cómo interactúan los elementos entre sí, si es que lo hacen… Ya lo sabes, cuántos más detalles, más información.

Tu bosque
Imagínate un bosque. ¿De qué color son los árboles? ¿En qué estación se encuentra?
De pronto, te encuentras un sendero. Síguelo. Descríbelo. El sendero llega a una casa. Descríbela. Buscas una puerta por la que entrar. ¿Por dónde entras? ¿Te ha costado encontrar una entrada? Una vez dentro, describe aquellos elementos que se encuentren en el interior. Hay unas escaleras que suben a un desván. Sube y describe. Una vez recorrido el desván, baja hasta el sótano. Descríbelo.
Sal de la casa. El sendero continua. Lo sigues y te encuentras un río. Pasas sobre un puente. ¿Cómo es? Describe. Al otro lado del puente, te encuentras un muro. ¿Cómo es?
¿Puedes asomarte de algún modo al otro lado? Describe lo que ves.

¡Esperamos vuestros comentarios!
Minimol

El peso del pasado, PK, Noviembre 2013

Una persona no es libre hasta que está en paz con su pasado.

Ilustración: Inés


El concepto de libertad es algo muy ambiguo. Lo cierto es que no tenemos toda la que nos gustaría, solo tenemos que echar un vistazo a los artículos de PK para darnos cuenta de que la esclavitud ha evolucionado, pero no ha desaparecido. Somos esclavas/os de la moda, de los cánones impuestos, de las expectativas (de las de los otros y de las nuestras propias), de la programación mental de los medios, de el qué dirán… Entonces, ¿dónde queda la libertad?

Creo fírmemente que la libertad es un concepto que tenemos mal entendido, mal aprendido y mal enseñado. Creo que las personas somos libres cuando realmente podemos tomar las decisiones que nos llevan por el camino de la felicidad. Cuando una persona decide ser coherente consigo misma y toma las riendas de su vida, desde el corazón y la sinceridad y no desde la avaricia o la envidia. Creo que no nos damos cuenta de la importancia que tiene el ser conscientes de nuestra propia responsabilidad.

Y esta responsabilidad individual, la de el ser feliz, la hemos aparcado a un ladito porque nos han hecho creer que no es importante. Que hay que ser útil, para la sociedad, para la familia, en el trabajo, en los estudios… Y así nos pasa, que tomamos el camino que nos imponen desde que somos niños/as. En el momento en el que nuestra infancia ha sido traumática, sea cual sea la razón, tenemos el camino mucho más complicado. Sabemos que los primeros cinco años de vida dictaminan tu actitud en el futuro: cuando sufrimos estrés, no tenemos un ambiente adecuado o nos sentimos rechazados, lo que ocurre es que el resto de tu vida vas a intentar sobrevivir. Vas a tener la sensación de que todo lo que te rodea es amenazante, es malo o incluso agresivo. Sin embargo, el tener un ambiente equilibrado hace que tu curiosidad, tus ganas de aprender y tu entorno te sean atractivos. Por lo que tu vida será mucho mejor, en todos los sentidos.

Es importante no caer en el relativismo de los problemas, eso de: “no, es que yo he tenido una vida muy triste o muy dificil y tú no tienes ni idea de lo que eso pesa…” ¡¡Error!! Primero, por compararte con los demás, deja de hacerlo. Eres una persona única en el universo, por tanto, no pretendas ser igual que otra/o. Y no menosprecies los problemas de los demás porque pienses que los tuyos son más gordos, o más importantes. Cada persona vive como puede las experiencias que le ha tocado vivir.

Teniendo esto en cuenta, no es difícil ver el camino hacia la auténtica libertad: ponerte en paz con tu pasado. Este mes de diciembre os propongo un reto, Fridas y Kahlos, y es el de intentar tratar con amor todas las experiencias de tu pasado. Lo sé, sé que es difícil, sé que hay situaciones muy duras y muy chungas que parece imposible tratar con amor. Ahí está el reto, nadie te ha dicho que la vida sea fácil. Pero, te aseguro que cuando nos ponemos a ello, el ser humano tiene una capacidad infinita a la hora de amar, de perdonar y de poder cambiar de perspectiva. Esto es lo que nos hace libres.
Es cierto que el primer paso para superar el pasado (más aun cuando éste ha sido traumático) es el vivir el sentimiento a tope. Y es que tenemos la cuestión cultural de que el que llora, es un débil. El que comparte sus problemas, es un pesado (cuidado, compartir los problemas no significa contar una y otra vez la misma batallita. Y sí, cada persona tiene su manera de afrontar las cosas y de pasar sus procesos, pero nunca debe ser excusa para quedarse anclada/o en el pasado). Abre los ojos, empieza a sentir las cosas que has dejado a medias, termina tus procesos, llora, grita y déjate llevar por los sentimientos. Y cuando estés harta/o del temita en cuestión y te des cuenta de que ya has hecho aquello que necesitabas, cuando sientas que ha llegado el momento de desprenderte del dolor que te causan ciertos recuerdos, entonces estarás preparada/o para afrontar con amor el resultado.

Y es que, el resultado eres tú. Si no hubieras pasado por todas esas cosas negativas, horribles, angustiantes que han conformado tu pasado, nunca hubieras llegado a ser la persona que eres en estos momentos. Así que, agradece al universo cada día por ser quien eres. Y eso, incluye las cosas malas que te han pasado. Lo sé, sé que no es justo que pasen cosas horribles, y menos aún a los niñas/os. Sé que el mundo muchas veces parece una auténtica cloaca, sé que no es justo que nadie sufra… Y no voy a enarbolar ese manido mantra de: “las cosas pasan porque tienen que pasar” o “sin las cosas malas no valoramos las buenas”. Estas frases siempre me recuerdan eso de mal de muchos consuelo de tontos. A lo que te animo es a que ames a la vida, al mundo, a las personas y a todo lo que somos desde lo mas profundo de tu corazón. 
Porque lo único que nos hace libres es asumir que la vida es como es, y que la única persona que puede cambiar tu realidad, eres tú misma/o.
Y para muestra, un botón. Os dejo con el trabajo de Amparo Mejías… ¡Los pelos como escarpias! Y es que, lo que nos ocurre en el pasado siempre configura nuestro futuro…

Gracias Amparo por compartir tu visión del mundo con nosotras/os.

Nathalia Princess of Ibiza full movie from Amparo Mejias on Vimeo.

Minimol

Locura como forma de vida, Publicado en PK, Noviembre 2013

No renuncies a tu identidad personal por ser parte de un grupo. En tu individualidad está tu riqueza, está tu esencia, ahí estás TÚ :).

Ilustración: Estrella


La verdadera locura del ser humano reside en nuestro más profundo ser. Queremos, como especie, sentirnos distintos del resto de las especies. Tenemos la avaricia de quererlo todo, cuando no nos damos cuenta de que ya nos pertenece. Estamos cegados por el poder de la palabra y de la imagen, y no nos permitimos tomar nuestras propias decisiones, al revés, hay sitios donde no se nos permite ser individuos, y las técnicas son distintas.
Por un lado tienes la mano dura. El prohibir. En Afganistán las mujeres están sometidas de una manera brutal. Madre mía, ojalá supieran que hay un ejército de Fridas y Kahlos que las apoyamos. Y aquí entramos en una cuestión de lo más peliaguda. La locura de la guerra. ¿Se debe uno plantear usar la fuerza para defender a esas mujeres? Quiero decir, qué pasaría si un ejército de personas, no un ejército militar, un ejército de personas se plantara allí e intentaran abrir una Universidad para mujeres… ¿Qué pasaría? Lo más fácil es que los maten a tod@s antes de abrir siquiera. O al menos es la idea que tenemos desde aquí. Y entonces, la guerra, ¿no habrá que hacerla desde la educación? Pero, claro, a ver quién puede dar con ellas…
Vuelvo siempre al ejemplo de la Universidad de los Descalzos, desde donde han conseguido hacer llegar la luz solar a muchas aldeas en el mismo Afganistán.
Luego está la otra, la de “por lo bajini”. Gran frase que indica cómo, de manera sibilina, nos comen la cabeza sin darnos cuenta hasta llegar a extremos como el que nos cuentan Lola y Mines aquí. En mi vida, nunca, me había planteado si la forma de mis muslos es la acertada para la sociedad. Ver que hay muchachas pasándolo fatal porque no tienen un hueco entre las piernas… Cuando yo era adolescente, se decía que tener las piernas separadas era señal incluso de ser “una guarra”, o “de montar a caballo”, es decir, que estabas “abierta”. ¿¿Y ahora resulta que es al revés?? De verdad, el mundo está loco…
Tal vez no estamos haciendo la guerra como debemos. Si hay algo que ha conseguido, por ejemplo, Coca-Cola es que asociemos una imagen a un sentimiento a un producto. Eso es programación inconsciente. Si se puede programar desde ese punto, está claro que se puede hacer una “programación positiva”. Aquí tienes el ejemplo de un profe en México que ha conseguido en un año que sus alumnos pasen de ser mediocres a ser de los mejores del país. ¿Cómo? Enseñando motivación.
La locura de lo que están haciendo con nosotros, cómo nos están haciendo perder la perspectiva de nuestra individualidad, cómo nos arrastran a compararnos unas personas con otras, para generar envidias y tontunas… Y nosotros, Fridas y Kahlos, ahí, dejándonos.
En mi vida he tenido muchos momentos de locura. Buena y mala, que hay de todo. Me han tratado un poco de loca siempre, porque un poco raruna sí que soy. Cuando era pequeña tenía tres amigos imaginarios, Apolo, Gatito y Starbar. Y me gusta recordarme hablando con hadas y duendes en el bosque. Esto siempre ha llamado mucho la atención, a todas las personas que me han conocido, despertando en los demás la necesidad de convertirme en parte de un grupo. Yo me he llegado a sentir como el zorro de el Principito. Yo no quiero que nadie me domestique…

Me parece muy curiosa la reacción de la gente cuando les cuento estas cosas. He tenido la suerte de tener una infancia con una halo de surrealismo mágico que ha hecho de mí la Minimol que soy. Estoy contenta de vivir en la calle de la piruleta, aquí las malas noticias solo llegan cuando yo quiero. Porque recibirlas sin estar preparada me hace infeliz. Me he dado cuenta con el tiempo de que me afectan mucho, pero mucho más de lo que me gustaría, los males del mundo.
Es verdad que, nos guste o no, el ser humano es un animal social que necesita de sus semejantes para sentirse completo. Y aunque lo esencial es invisible para los ojos, aunque sepamos que lo que de verdad importa lo vemos con el corazón, muchas veces no somos conscientes de lo importante. Y menos aún cuando más nos influye, en la adolescencia.
Últimamente varias personas de mi entorno se están enfrentando a esa parte de la vida tan tormentosa y decisiva, de la que todas las personas, independientemente de su raza, género o condición quieren salir corriendo, lejos, muy lejos…. Y es que, años después de haber superado la locura hormonal, seguimos pagando las consecuencias de nuestra ignorancia. Son unos años convulsos que nos predisponen a ser la persona que llegaremos a ser. Pero no creo que juzgar a las personas por esa etapa de su vida sea muy realista. La gente, gracias al Universo, cambia, evoluciona.
A lo largo de los años, he conocido gente de lo más rara. Desde aquellos que nunca han soñado hasta gente que veía a sus muertos. He conocido a gente esquizofrénica, paranoica… He visto cómo la gente se queda loca de consumir drogas. Pero lo cierto es que al final todas esas personas han cambiado, y mucho, a medida que las hormonas se asientan y dejan de convertirnos en polvorines químicos.
Y al final, mi concepto de la locura está basado en que creo que los locos nos cambiamos de gafas para ver la realidad. Opino que los locos, cada uno en su grado y a su manera, tienen su manera de interpretar el mundo, de descubrirlo, de compartirlo y vivirlo. Cada persona tenemos nuestra manera de enfocar nuestros pensamientos, normalmente no nos paramos a investigar demasiado en el punto de vista de los demás, y caemos en el error de creer que todo el mundo piensa como nosotros, que la norma, lo que describe la palabra “normal”, es lo que nos define por defecto.
Ese es el motivo por el que nos llevamos muchos chascos con las personas que nos encontramos por el camino, porque damos por sentado que van a tener las mismas percepciones de la realidad que nosotr@s. Y estamos muy pero que muy equivocad@s, Fridas y Kahlos.
Sabemos que las personas, bajo el efecto de ciertas sustancias y aquellas que tienen tipificada algún tipo de enfermedad mental, llegan a tener el mismo tipo de alucinaciones, sentimientos, etc.  Sabemos que la química del cerebro forma una parte fundamental en el comportamiento humano. De ahí todo eso de que con el pensamiento podemos cambiar nuestro cuerpo. Y es cierto.

Tod@s, Fridas y Kahlos tenemos un momento como éste… ¡No te desanimes!
 

Los pensamientos configuran nuestros sentimientos. Van de la mano. Un ejercicio estupendo cuando tenemos un ataque de ansiedad o de ira es recurrir a un pensamiento agradable, junto con la respiración profunda a intervalos regulares, manita de santo.
Tenemos una capacidad especialmente irritante como especie: clasificar. Tenemos que clasificarlo todo, y cuando una persona se sale de “la norma”, siendo original, ocurre lo de siempre: se te echan todos encima. Por distinta, por rara, por no ser como todas las demás…
Si no fumo, no molo. Si no pruebo eso, soy una cobarde. ¡¡No, no, no!!

Ojo a la hora de elegir los grupos, que luego pasa lo que pasa… Una pista, si el montaje del cartel te hace echarte unas risas (ese predicador con su gorra y su loro), y la mezcla de Navidad con perreo no la ves (¿cómo es eso de que los católicos nazis perrean?), igual ese no es tu sitio… Pero, analicemos un poco este cartel, que pretende llamar a “adultos jóvenes”. Hay una cosa que nos caracteriza a todos los adolescentes del mundo, y es que queremos ser mayores. Es un reclamo de lo más habitual, esto de hacernos sentir mayores. Tomando tus decisiones, te sientes mayor. Si tu madre te dice: “No te vayas con fulanita que no me gusta”. Pues ahí estás tú, adolescente maduro para hacer lo que quieras, que para eso eres mayor. ERROR.
No, no eres mayor, eres un adolescente. Y tu madre, aunque te fastidie, lo más probable es que tenga razón. Pero ese es un secreto entre nosotros, Fridas y Kahlos. Que no se enteren las madres ;).

La presión de grupo, el hecho de que todos tus colegas te digan que hagas algo, es más viejo que Pitágoras. El grupo siempre va a por la persona que se deja convencer, y aunque la mayoría de las veces no se hace con ánimo de que nadie resulte herido, siempre hay alguien que sale herido. Y no tiene por qué ser una herida física, las heridas psicológicas, invisibles al ojo, son muchísimo peores para curar que aquellas que podemos remendar.
Un claro ejemplo de las cosas que nos hacen daño sin darnos cuenta son las modas absurdas. Una de ellas acaba de caer en la redacción, Lola y Mines la tratan en su artículo sobre el thigh gap. Ya se que me repito… pero es que… mira que nos gusta complicarnos la vida…
No estás sola, Frida. No estás solo, Kahlo. No os sintáis mal por ser distintos o por no encajar en sus reglas o sus expectativas. Si estamos locos por querer ser libres en nuestra forma de vestir, de ser, de manifestarnos o de lo que sea, pues que les den morcilla. Que no nos quiten nuestra identidad individual, que no nos conviertan en borregos. Seamos todos ovejas negras, indomables de mente, gente con criterio y con ganas de expresarse como somos.

Hay muchas personas tildadas de locas durante toda su vida, hasta que de pronto: ¡Chan! Se hacen genios, maestros o lo que sea. Picasso, Miró, Poe…
Eso no significa que ahora todos tengamos que convertirnos en grandes artistas, que no. Que el hecho de ser TÚ, eso es lo importante. Ahí está lo fundamental, la clave. Hay etapas en la vida en las que no estamos definidos, y lo que debemos buscar son los patrones que nos sirvan como guía para encontrar nuestro camino, como la vara que se le pone a la tomatera para que suba y tome el sol.
Nadie dice que encontrar el camino sea fácil, y aunque de la cordura a la locura hay un solo paso, es un abismo de diferencia. La locura con su adrenalina, con sus momentos inolvidables, con su sello personal y de identidad, se hace querer. Pero, precisamente porque es un cóctel total de química cerebral, no olvidemos nunca nuestro ser, Fridas y Kahlos, nunca hagáis nada de lo que después os arrepintáis. Quiero decir, que si decides hacer algo, hazlo con todas sus consecuencias. Sabiendo lo que haces, valorando el riesgo y aceptando de antemano las posibles consecuencias. Asi es como llega un@ a ser madur@.

Se os quiere, ¡¡¡que viva la locura!!!
Minimol
Estas palabras estan dedicadas a Sara, Zoe, Oscar, Andrea y Dani: Mis primitos, ¡que la adolescencia os sea propicia!

“Carta de un hombre a las mujeres”, y mi respuesta. Publicado en PK Noviembre 2013.

Las redes sociales están llenas de frases célebres, mantras para ser feliz y reflexiones que acaban compartiéndose de forma viral. Algunas de ellas parecen elogiarnos, pero transmiten el mensaje equivocado -y suelen contener graves faltas de ortografía-.


Andaba yo un día curioseando por Facebook y me topé con una carta que me llamó mucho la atención. La compartí con mis Fridas y, después de una conversación con ellas, pensé: ¡Esto tiene chicha! ¡Hay que analizarlo!

“CARTA DE UN HOMBRE A LAS MUJERES” Y MI RESPUESTA, by MINIMOL DEL CAMPO

Queridas amigas:
Nos importa un carajo cuanto pesan.
Es fascinante tocar, abrazar y acariciar el cuerpo de una mujer.
Pesarla, no nos proporciona ningún efecto!!
Querido amigo:
A mí también me importa un carajo cuánto peso. Me alegro de que disfrutes de nuestros cuerpos, ¿por qué habrías de pesarnos? Menos mal que no te causa placer, y que no te dedicas (como hacen otros) a comer la cabeza a sus semejantes lumbreras, tan majetes como tú: ya me veo las calles abarrotadas de tarados con básculas haciendo pasar a las muchachas para medirlas como al ganado.

No tenemos la menor idea de lo que es un talle.

Yo tampoco, no te sientas inútil por eso…

Nuestra evaluación es visual. Es decir, si tiene forma de guitarra, está buena.
Por esto sí te puedes sentir un poco tonto… ¿¿Forma de guitarra?? ¿¿Y por qué?? Tenemos que quedarnos tiesas y quietas como trozos de madera mientras tú demuestras tu arte y todo tu buen hacer??
¿¿Me vas a decir que otras mujeres que tengan más tetas que culo no te gustarían?? Me gustaría saber por qué las mujeres tenemos que tener una medida exacta en nuestras proporciones para estar dentro de los cánones de los demás…

Cómo reconquistar tu espacio personal

No nos importa cuánto mide en centímetros.
Es una cuestión de proporción, no de medida.
A nosotras nos pasa exactamente lo mismo con los penes. Y ahora, un chiste feminazi:
¿¿Por qué las mujeres aparcamos mal?? Porque nos han dicho siempre que esto:
|————————————————–|
Son 20 centímetros.

Las proporciones ideales del cuerpo de una mujer son: Curvilíneas, pulposas, femeninas…
Esa clase de cuerpo que de un solo golpe de vista uno identifica sin duda alguna y en una fracción de segundo.
Jajajaajajajajajaajajajaajajajaajajajajaja
Bueno, lo de pulposo me ha sonado un tanto viscoso, no sé por qué… Pero bueno, si este hombre tiene fijación por las cosas redondas, me parece maravilloso. Pero en mi opinión más que describir a una mujer me parece que está describiendo a moquete.


Claro, en una fracción te ha moqueado y estás perdido.

Las flaquitas que desfilan en las pasarelas, siguen la tendencia diseñada.
No lo niego, algunas pueden ser muy lindas… pero cuidado!! Sus modas son, lisa y llanamente, agresiones al cuerpo que odian porque no pueden tener. No hay belleza más irresistible en la mujer que la feminidad y la dulzura. La elegancia y el buen trato, son equivalentes a mil Viagras.
Bueno, bueno, bueno. Aquí ya te has venido arriba. No solo hablas de topicazo, sino que además niegas que existan mujeres delgadas que lo sean por naturaleza. Vamos a ver, defensores y detractores de las gorditas: hay muchos tipos de mujeres, para gustos hay colores. No las hay mejores ni peores, sencillamente, somos personas diferentes. Con los hombres pasa lo mismo. Rediós, dejemos ya de buscar a un hombre con un arquetipo definido de apariencia o con ésta u otra cualidad. Debemos aprender a valorar a las personas por todo su conjunto, aprender a ver el todo de las personas es el único camino para conseguir una felicidad duradera. Primero porque nos ayuda a valorar quiénes somos, lo que nos ayuda a reconocer a nuestra mejor pareja.

Fuente
 

El maquillaje se inventó para que las mujeres lo usen. Úsenlo. Para andar a cara lavada, estamos nosotros. Las faldas se inventaron para que luzcan sus magníficas piernas. ¿Para qué carajo se las tapan con pantalones anchos? ¿Para que las confundan con nosotros? Una ola es una ola, las caderas son caderas y punto. Si la naturaleza les dio ese aspecto curvilíneo, es por algo y reitero: A NOSOTROS NOS GUSTAN ASÍ!! Ocultar esas curvas, es equivalente a tener tu mejor sillón embalado en el sótano.
¿Cómo que “úsenlo”? Será si nos da la gana, ¿no? A ver si ahora los únicos que pueden ir “a cara lavada” sois los hombres…  El maquillaje se inventó, igual que los sujetadores push-up, para lo que mi abuela llama engañabobos. Cuántas de nosotras los usamos, y nos parece que nos favorece, y no es más que una cuestión de moda. Es una pena que las personas estemos sujetas de esta manera a la manipulación de los medios. Si quieres saber más al respecto, lee el artículo de este mes de Irene. Mi consejo, Frida, es que vistas como te dé la real gana. Como te sientas más tú, porque, lo que parece que no se ha planteado este señor es que no nos vestimos pensando en qué les va a gustar a los hombres que nos vean por la calle. Nos vestimos como lo hacemos porque nos gusta y nos sentimos cómodas y a gusto con nosotras mismas de esa forma. Nada de ponerte esto o lo otro porque nadie te lo imponga, sé tú misma, y encontrarás el camino hacia tu propia realización personal.

Cuando tenía 5 años mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave de la vida. Cuando llegué al colegio, me preguntaron qué quería ser de mayor. Yo contesté feliz. Ellos me dijeron que no había entendido la pregunta, y yo les contesté que ellos no entendían la vida. John Lennon.
 

Entendámoslo de una vez, traten de gustarnos a nosotros, no a ustedes, porque nunca van a tener una referencia objetiva de cuán lindas son de mujer a mujer. Ninguna mujer va a reconocer jamás delante de un tipo que otra mujer está linda.
NOO, claro que no. Nosotras somos el mismísimo demonio, nuestro peor enemigo. O eso les gustaría a los hombres como tú, que las mujeres nos quedáramos desconectadas para poder minarnos lentamente… sin más resistencia que la propia. Así que si la coges jovencita, para ti toda la vida, hecha a tu medida… Esas han sido las armas del patriarcado durante muchisísisimo tiempo.

Otra cosa para que tengan en cuenta…
Las jovencitas son lindas…
Pero las de 40 para arriba… también son irresistibles!!
El cuerpo cambia. Crece. Gracias por tu aprobación…

Una mujer de 40 o de 50 años, a la que le entra la ropa de cuando tenía 20 o 25 años, o tiene problemas de desarrollo, o se está autodestruyendo.
Claaaaro, ya estamos con la bola de cristal juzgando a los demás. Las personas se ven como se tienen que ver, como se sienten por dentro. Si tú eres una persona positiva que haces aquello que te hace feliz, eso se ve en tu cara, en tu forma de andar, por los poros de tu piel. Si tú decides ser feliz, lo serás. Y siendo feliz, conseguirás aquello que desees.

Nos gustan las mujeres que saben manejar su vida con equilibrio y saben manejar su natural tendencia a la culpa.
Es decir:
– La que cuando hay que comer, come con ganas (la dieta vendrá en setiembre, no antes).
– La que cuando hay que hacer dieta, hace dieta con ganas (no se sabotea ni sufre).
– La que cuando hay que tener intimidad de pareja, la tiene con ganas; cuando hay que comprar algo que le gusta, lo compra; cuando hay que ahorrar, ahorra.
Algunas líneas en la cara, algunos puntos de sutura en el vientre, algunas marcas de estrías, no les quitan su belleza. Son heridas de guerra, testimonio de que han hecho algo con sus vidas, no han estado años en formol ni en un spa. ¡Han vivido!
O.O
¡¿¿Perdonaaaaa??!
Quién te has creído tú que eres para planificarme si tengo o no que hacer dieta, cuándo tengo que hacerla, cómo debo hacerla, si debo sufrir o no… Pero, ¿¿tú quién eres?? “Algunas líneas en la cara”… Pfff… “Natural tendencia a la culpa”, claro, lo tenemos en el cromosoma 15, no es cultural, qué va. ¿Y eso de que “cuando HAY que tener intimidad”? Se tiene cuando se quiere, cuando a las dos personas les apetece. A ver si ahora es una obligación tener sexo… ¡Pues será que no hay casos de abusos dentro de las relaciones porque se cree que HAY que tener sexo cada x tiempo! Fuera imperativos, no “hay que” nada.
RECUERDEN BIEN LO SIGUIENTE….
El cuerpo de la mujer es la prueba de que Dios existe. Es el sagrado recinto donde nos gestaron a todos, donde nos alimentaron, nos acunaron, que nosotros sin querer las llenamos de estrías, y demás cosas que tuvieron que ocurrir para que estemos vivos.
Cuídenlo!! Cuídense!! Quiéranse!!
La belleza es todo eso, Todo junto.

Este texto recibió casi 7.000 likes…. Cómo está el mundo, Facundo.
Bueno, si Dios existe o no no creo que sea una respuesta que se pueda encontrar en el género. Creo que se puede responder mirando el alma, y empezando a considerar a las personas lo que son, dando el valor a cada ser y dejando de intentar etiquetar constantemente todo lo que vemos. Debemos empezar a fluir con respecto a todos estos conceptos tan dañinos que nos están haciendo perder el poder de decisión en nuestras vidas. Porque supeditar la felicidad personal a los demás, es la mejor manera de asegurarse el fracaso absoluto.
Quiérete Frida, quiérete con toda tu alma porque nunca nadie te va a amar de la misma manera. Y te haces falta, para estar fuerte ante todas estas influencias, todo este intento de convertirte en una persona infeliz. Empieza a mirar al frente y a reconocerte. La felicidad está esperándote con los brazos abiertos. Quítale a tu vida la vanidad, la arrogancia y la frustración. Despréndete de la avaricia y de la envidia. Y encontrarás tu verdad.


 Minimol

Corazón Salvaje, Octubre 2013 PK

La palabra de este mes, Salvaje, ha sido explotada de una manera de lo más infame para quitarle todo su significado.

Ilustración: Nicole


No cultivado, feroz, necio, terco, zafio, rudo… son algunas de las palabras que aparecen en su definición. Lo buscamos en Google imágenes y aparecen en la primera línea Van Damme y Shakira. Todos chenchuales y voluptuosos, mirando a la cámara como si le fueran a hacer indecencias ahí mismo. Una guarrería, lo que hace la publicidad en nosotros es eso, sexualizar todos los conceptos. Yo pienso en salvaje y me viene a la mente ese Khal Drogo

Lo salvaje nos incita a domesticar. Es curioso cómo queremos siempre llevar a nuestro terreno todo aquello que encontramos, como si nuestra forma de ver las cosas fuera la única que valiera. No tenemos respeto por las cosas que prevalecen, que están ahí. Me da la sensación de que toda cultura que encontramos la miramos por el filtro de lo que nosotros, los seres humanos llamamos progreso. Y no nos damos cuenta de que ese progreso conlleva una cantidad de sacrificios a nivel energético, y por tanto, de recursos que nos están llevando a la más absoluta ruina como planeta.
Sin embargo, lo salvaje por lo general lleva ahí cientos de años sin hacer impactos negativos en su medio, al revés, colaborando en su equilibrio y conformidad. ¿Es idiota pensar que somos la única especie en la tierra que paga por vivir aquí? ¿Por qué?
Es cierto, somos muchos, demasiados en el mundo como para que cada persona viva como le dé la gana. Es cierto que la manera más válida de vivir es en comunidades autogestionadas y reguladas. Y yo me pregunto: gente, ¿¿estáis ahí?? ¿Existe un grupo de personas que quieran montar sus familias en un entorno menos hostil para los enanos? Un sitio donde la gente pueda trabajar desde casa, para ganar el dinero suficiente para comprar aquellas cosas que no se puedan hacer. Pero en la filosofía del trabajar para vivir, no vivir para trabajar. Hacerse unas casitas estupendas con su terrenito para tener intimidad, sitios comunes donde reunirse y hacer cosas, si apetece. Un espacio donde montar una escuela libre donde crear pequeñas personitas que piensen por sí mismas, personas libres que puedan tomar sus propias decisiones, que sean libres de hacer y pensar como quieran. Que crezcan salvajes de la cultura de la televisión, la publicidad, y toda esa mierda que está envenenando nuestros corazones y nuestras mentes, convirtiéndonos en seres dependientes de una marca o de una actividad concreta. La verdad es que ése es mi sueño: encontrar un grupo de personas con el que te lleves bien para convivir. Eso es lo más difícil, conseguir gente comprometida, no hace falta que todos seamos superamigos. Pero es importante tener vecinos que entiendan la tranquilidad como forma de vida, que sean personas con las que puedas contar en un momento determinado… No sé, supongo que es volver un poco a eso que hay en los pueblos, esa confianza en tus vecinos. Esa red de apoyo es fundamental si se quiere vivir en unas condiciones sociales óptimas. No nos olvidemos de que el ser humano es un animal social.
Me encanta la idea de encargarme del huerto, de las gallinas, de ir a ver a la abuela, de contar cuentos, de jugar un ratito, de estar con mis niños y saber que son felices. Y que ese sea mi trabajo. Mientras tenga mi buena conexión a internet y pueda seguir cultivando mi mente y mi espíritu, lo cierto es que no pasa nada si no tienes un trabajo en una empresa o para alguien. Creo que debemos volver al concepto de la supervivencia. Pues nada, vámonos a hacernos casas de barro. Con todo el fontanero y electricista que hay en el paro, organizar a esas personas para que se ayuden a construir viviendas a familias que lo necesiten. O dime tú si a ti no te solucionaría la vida el no pagar tu vivienda. Hacer una casa no cuesta los 200.000€ de media que ha pagado el españolito medio. Con 50.000€ te puedes hacer una casa que lloras. Así que vamos a dejarnos de tonterías y a buscar soluciones. A mí me parece que si abriéramos los ojos y nos diéramos cuenta del potencial que tiene la independencia humana otro gallo cantaría.
No digo que todo el mundo deba volverse al campo, pero estoy segura de que todas esas familias que lo están pasando tan mal prefieren mil veces tener una casita en el campo y su huerto y sus gallinas para poder dar de comer a sus hijos que dejarlos en servicios sociales porque no tienen forma de darles de comer.
Joer, y ya me he puesto tremendista. Pero es que estoy un poco enferma de ver a la gente rendirse. El ser humano ha pasado de todo, todo tipo de cataclismos, fuerzas de la naturaleza, epidemias, pandemias… ¿¿Y nosotros nos vamos a echar para atrás porque vengan unos sinvergüenzas y se lleven todo el dinero?? Anda y que le den al dinero. No nos pueden quitar nuestras manos, nuestra energía, nuestras ganas de que a nuestra familia no le falte de nada. Siempre hay una alternativa, siempre. Hay que abrir los ojos y buscar la luz :D.
La tierra es oro en las manos del que la trabaja. Eso dicen los sufís. Unos salvajes del desierto…
Soy salvaje de corazón. Por mucho que intentan atrapar mi alma y meterla en sus cuatro paredes, mis rizomas asoman por las aristas de las juntas y salen, buscando su propio camino…

Minimol

La realidad siempre supera a la ficción, PK, Septiembre 2013

Perdida en el laberinto de tránsito entre la realidad y la imaginación.

Personal Labyrinth
Ilustración: Marta A.

Me encanta imaginar. Mis padres me enseñaron a jugar, me dejaron experimentar con el juego, me permitieron jugar con mi Cheminova hasta que casi la lié parda, pero me dejaron… qué gusto. Aún así, el colegio y el instituto me frustraron tremendamente. No os equivoquéis, me encanta estudiar. No  he dejado de leer y de estudiar desde que tengo uso de razón cualquier tema que fuera de mi interés. Y aunque, no sé si por ciertas aficiones, mi memoria no es prodigiosa, me considero una persona que piensa. Me gusta pensar, plantearme preguntas y encontrar las respuestas, tener retos intelectuales que solventar (que dicho así suena de lo más guay y sólo hablo de echarte una partida a alguna aventura gráfica rollo Sanitarium, o buscar información que te interesa y leer cómo funcionan las cosas… jijijijiji). El caso es que, imaginando ha sido como he ido construyendo mi presente, que en algún momento ha sido mi futuro. 
Me doy cuenta de que estoy llegando al ecuador de mi vida, que ya me siento realizada pensando en las experiencias que he vivido y estoy deseando vivir todas esas experiencias que me esperan en el devenir de mi tránsito por este mundo. Pero, ya en este momento, construyo mi futuro de una manera totalmente distinta de la forma en la que he construido mi presente. Me doy cuenta de los errores que he cometido, y el principal han sido las expectativas.
La verdad es que el cerebro humano es increíble y no deja de asombrarme. Cuando tenemos un sentimiento, cuando tenemos un anhelo, un deseo que se termina convirtiendo en un sueño o una meta, nuestra cabeza comienza a elucubrar las maneras de poder conseguir aquello que nos proponemos. El entramado empieza a funcionar. Las conexiones nerviosas se activan, se  estimulan, empiezan a generar su propia energía, a lanzar los neurotransmisores y demás química necesaria para el comienzo del pensamiento.
Y entonces te bombardean, las imágenes, los conceptos, las ideas, las palabras, los sentimientos… apabullan tu mente hasta que no puedes más, hasta que te das cuenta de que estas en el centro de tu propio laberinto, de tu propia trampa. ¿Serán los miedos? ¿Serán las frustraciones? ¿¿Será la realidad, que como siempre, supera a la ficción?? Sea como fuere, los pensamientos, las expectativas, la avaricia, las metas, los esfuerzos… todas nuestras ilusiones y nuestro anhelo por gadgets materialistas nos convierten en simios gobernables. Dejamos de lado el sentido común para lanzarnos a la vorágine del consumismo, del mercado, de la publicidad.
Es un argumento que cada día me preocupa más, por eso es recurrente en mis escritos. Pienso que aún no somos conscientes como pueblo, como sociedad global (la raza humana) de que nos están manipulando y controlando para hacer lo que quieren con nosotros. Nos ponen leyes ridículas, nos cobran por existir, vivir, comer, aprender… por el sol. Nos están tomando el pelo. Nos están programando para que deseemos el éxito, para querer ser ellos, los que están en la cumbre. Ese mísero 2% que acapara más del 60% de la riqueza mundial. Y sí, realmente creo que cualquier Frida o Kahlo que se lo proponga puede llegar a esos niveles. Claro que dependerá de la capacitación, habilidades y ganas de lamer culos, pero por poder tod@s podemos. Ahora sí, yo te pregunto: ¿¿realmente es lo que queremos??
Por supuesto que todo el mundo debería tener acceso a una educación en condiciones, y aprender todo aquello que nos sea útil o interesante. Pero, ¿¿por qué motivo divino tooodo el mundo tiene que sacarse una carrera?? ¿Ser ingeniero, médico, abogado o psicólogo? Creo que nos hemos equivocado de cabo a rabo. Creo que estamos ninguneando profesiones fundamentales para el ser humano, para su desarrollo y su sostenibilidad. El mundo necesita fontaneros, cerrajeros, pintores y camareros igual que necesita gente competente en puestos superiores con responsabilidad (máxime si los puestos a cubrir de los que hablamos están relacionados con el gobierno, es decir, de aquellos en cuyas manos recae la responsabilidad de nuestro desarrollo como país, sea cual fuere el mismo). Necesitamos dejar de sufrir la “titulitis” y empezar a abrir los ojos. Debemos aprovechar de la mejor manera posible los recursos de los que disponemos, tanto técnicos como humanos, optimizar al máximo nuestro desarrollo para poder dejar de depender de las grandes empresas monopolizadoras que se están cargando el planeta. Una manera, por ejemplo, es contratar electricidad a pequeñas compañías.
Si siguiéramos esta sencilla premisa de sentido común, habría un montón de gente mucho más feliz de lo que es ahora (porque muchos se han visto obligados a estudiar una carrera que no les gustaba por darles el gusto a la “titulitis” de sus padres), y tendríamos gente mucho más competente que haría su trabajo con gusto. Dime, ¿cuántas personas conoces que no les gusta su trabajo? Yo conozco a un montón. Y eso que mi trabajo es de lo más vocacional… Es una pena que no nos enseñen a pensar por nosotr@s mism@s. Me parece una pena que much@s niñ@s se sientan frustrad@s precisamente porque se les obliga a estudiar cosas que les resultan totalmente aburridas. Cuando un niño es una esponja, está en el mejor de los momentos para aprender todo aquello que le pueda generar curiosidad. Es una pena que la educación esté pensada para sentarles en mesas y que repitan como loros lo que pone en un libro. Tod@s sabemos que la educación práctica es la mejor manera de retener conceptos e ideas nuevas. Sin embargo lo que prima es que sean capaces de tirarse sentados 8 horas al día calladitos. Lo mismo que en el trabajo. Mi sensación de esta educación es que están creando un montón de Ni-Nis, gente sin futuro, sin sueños, sin esperanzas. Gente absolutamente materialista a la que sólo le importe tener más que la gente de su entorno. Gente sin ganas de luchar por nada, porque no va a existir nada por lo que luchar en unos años.
Si es verdad eso del calentamiento global, de que los maremotos se van a comer las costas del mundo (que es donde vive la mayor parte de la población mundial), ¿¿qué importa nada?? Sigamos desgastando el mundo… Ese pensamiento ocupado por completo por realities en los que se da la visión de lo peorcito de cada casa, presentado y puesto con un lacito. Esa pasividad ante las situaciones que tenemos, en la que nos están recortando la dignidad… y aquí ni Dios hace nada. A mí me parece que es muy fácil coger a todas éstas personas y hacerles creer en cualquier filosofía/política o religión fundamentalista que les lleve a ser más manejados todavía más… ¿¿no os suena?? Hitler fue elegido por el pueblo alemán en unas elecciones después de comer la cabeza a todo el país asegurándoles pan en plena crisis económica. Estamos en un momento muy peligroso de la historia, porque la capacidad que tengamos de pensar, y de sobrevivir ante ésta situación de crisis definirá el futuro de las próximas generaciones. 
Debemos ser conscientes de que el cambio ya está aquí, se está imponiendo. Y si no nos damos prisa en ser conscientes y hacer algo, aquellos que quieran aprovecharse de esta situación podrán hacerlo y hacernos mucha mucha pupita… y a tus hijos, y a los hijos de tus hijos. No sé, pero, al final acabo como siempre: pidiéndole su fuerza a Pegaso.

Minimol

Engaño paradisíaco, Agosto 2013 PK.

Una invitación a descubrir los paraísos cotidianos.

Ilustración: Marta A.


La temática de este mes me ha costado mucho, y no entendía por qué. Hasta que me he dado cuenta de que estoy enfadada con el concepto de paraíso. Sí, a todos nos gusta, nos encanta la idea o la imagen del paraíso… pero ¿nos damos cuenta de que es un engaño? El concepto en sí, ya raya lo tonto. Porque un paraíso se asocia con una idea de algo que está lejos, que no es lo habitual, algo que nos llega cuando estamos muertos si eres creyente, o nos llega cuando estamos de vacaciones, o nos llega por medio de sustancias que nos hacen sentir bien… sea con una cervecita, un vinito o lo que sea.
Es curioso que el ser humano considere el paraíso como un premio al que se llega después de llorar hombro con hombro junto a Manrique, rebozándote bien a gusto en su valle de lágrimas. El rollo de los tópicos literarios que nos describen el mundo como un lugar al que hay que venir a sufrir. Recuerdo cuando me enseñaron este tema en el colegio, yo le comenté a la profe que a mí ese tema me sonaba también de la religión, acaso, ¿no dicen los cristianos lo mismo? Hay quien piensa que, de hecho, venimos aquí a expiar nuestras culpas, a pagar por pecados imaginarios (o no) que nos hacen plantearnos hasta qué punto realmente merece la pena tener una concepción tan pesimista y corta de la vida. Todos sabemos que existen religiones que prometen un gran premio, un gran paraíso en otra vida siempre que en ésta se comporten como bellacos. El paraíso se vende como un lugar al que escapar o al que recurrir en un momento determinado, siempre después de haber sufrido lo que sea que tengamos que sufrir… El paraíso es un concepto sobrevalorado, sobre todo porque lo buscamos fuera de nuestro entorno cotidiano.  
Creo que deberíamos centrarnos más en encontrar nuestro paraíso en nosotr@s, tal vez en nuestro hogar, tal vez asociar a algo más accesible y cotidiano, esa maravillosa idea de un lugar en el que sentirnos a salvo, refugiados, completos. La sensación de encontrarnos en un lugar mágico, la sensación de sentirnos vivos en un sueño. Hagamos nuestros anhelos realidad, convirtamos nuestro entorno en ese lugar mágico, para que nadie pueda engañarnos ofreciéndonos algo que, si nos ponemos a ello, ya sería nuestro. Para que dejar de sentirnos frustrad@s con nuestras vidas, para hacer de nuestra existencia algo completo y satisfactorio.
La base de todas las religiones es la misma: pórtate bien, haz esto o lo otro según me venga a mí bien, págame y según me pagues, así de grande será tu parcela en el paraíso, el cielo o como quieran llamarlo. Sabemos que las religiones y filosofías nos dictan conductas apropiadas que nos permiten vivir en comunidad. Es verdad que en otras épocas, la manera de hacer que el pueblo llano hiciera caso y siguiera unas mínimas normas de higiene, ética y moral  era contarles mentiras con una buena dosis de miedo y aderezadas con ignorancia. Voilà!  El caldo de cultivo perfecto para que un grupo de personas se crean que un ser humano puede llegar a ser fecundado por una paloma y una virgen. Ahora, eso sí, la friki y a la que miran raro por leer historias de ciencia ficción soy yo.
No me malinterpretéis Fridas y Kahlos, que está muy bien que cada uno crea en lo que quiera, yo respeto todas las creencias y filosofías, de hecho, creo que todas ellas encierran mucha sabiduría y en ningún caso debemos menospreciar el poder de la religión y de la fe, que como tod@s sabemos, mueve montañas. Pero, si fuéramos un poco más conscientes del poder de nuestro pensamiento, de nuestra fe y de nuestras creencias nos daríamos cuenta de lo importante que puede llegar a ser ser coherente con un@ mism@. Elegir algo en lo que creer, es parte de la construcción de la personalidad de cada un@ de nosotr@s.
 Elegir el lugar que representa para nosotr@s el paraíso es una elección. Claro que siempre será más fácil sentirse en el paraíso en una isla del Caribe… en una de esas playas de arena blanca y agua turquesa. Pero, yo conozco a más de una persona que te diría: arena, sol, sal mientras yo digievoluciono en una croqueta rebozada en factor 50… ¡¡¡Ni con un palo!!! Así que, igual que existen muchas Fridas y Kahlos diferentes, existen mil y un lugares que pueden ser considerados paraísos. Pregúntate cuál es tu rincón feliz de la Tierra, hazlo tuyo y sé capaz de vivir en tu paraíso hasta el fin de tus días.
Feliz y paradísiaco verano Fridas y Kahlos 😉

Minimol

Palabras cachondonas, Julio 2013, Proyecto Kahlo

Reflexionemos sobre el poder erótico de las palabras.

nos ponen las palabras
Ilustración: Estrella


Un día, haciendo recuento de mis experiencias sexuales, me di cuenta de que no había probado más que producto patrio, español. Me pareció curiosa esa analogía entre mis amantes, los cuales  siempre eran, como mucho, castellanos. Cuando fui consciente de éste tema, decidí que era hora de empezar a importar un poco de experiencia, por eso del qué dirán. Opino que en esta vida debemos probar todas aquellas cosas que nos causan curiosidad, porque es una excelente manera de conocernos a nosotr@s mism@s y nuestros límites.
Total, que me lié la manta a la cabeza y empecé a probar nuevos horizontes. Raro todo, porque yo siempre he sido la típica Frida que sólo se acostaba con sus novios, y novios de muchos años. Así que, preparar mi mente y mi cuerpo para compartirlo con personas ajenas fue un trabajo de autoestima y autoconocimiento importante. Uno de los hallazgos más alucinantes de estas experiencias fue el poder que tienen los idiomas, los acentos y las palabras en general sobre nuestra libido y nuestra capacidad de excitación.
Y sí, es que resulta que hay muchas Fridas y muchos Kahlos que se ponen pero que MUY BERRACOS escuchando a sus parejas decir guarrerías, o dulzuras, o palabras en general en sus idiomas propios. Y qué curioso me parece que nos resulten tan atractivos los acentos ajenos… Y parece ser que, cuánto más lejanos, más nos ponen.  Entiendo que antropológicamente hablando, la mezcla de raíces y de genomas de distintas zonas del globo terráqueo son importantes. Entiendo que nuestra naturaleza nos empuja, no sólo a buscar aquella herencia genética más apropiada, completa y compatible con nosotr@s, sino que también nos gustan las cosas prohibidas, raras o poco comunes. De ahí las filias, que son todas esas cosas rarunas que nos excitan sexualmente.

Y es que, es increíble cómo podemos llegar a descubrir las filias más profundas de nuestro inconsciente. Es increíble lo que una persona que se atreve a conocerse es capaz de encontrar en su interior. Increíble cómo nos pueden llegar a afectar las palabras. Igualmente, hay muchas personas que para excitarse utilizan el idioma, la descripción de aquellas fantasías que pueden llegar a imaginar y a describir de la manera más vívida posible. De hecho, cuantos más detalles, más se suele excitar la persona que es sensible a este tipo de filias. Y es que el ser humano es fascinante. Éste no deja de ser otro genial ejemplo de la importancia de nuestro lenguaje. El sexo es un campo de batalla en el que todo vale, pero fundamentalmente, lo que siempre nos va a poner más cachondones, tanto a Fridas como a Kahlos va a ser nuestro cerebro. Ese es el órgano que de verdad hay que tener en cuenta. Hay que follarse a las mentes, eso decía el gran Dante, personaje en la película de Martín Hache. Si fuéramos más conscientes del poder de los pensamientos con respecto a nuestro comportamiento (tanto sexual como social) nos cargaríamos los problemas de frigidismo e impotencia en un santiamén. Y es que, seguro que me apuesto una mano y no la pierdo, si os digo que las circunstancias que derivan en un problema sexual vienen casi siempre del fondo de nuestro inconsciente, donde se guardan las claves para entender nuestras filias, nuestras inclinaciones sexuales (ojo, no me refiero a que nos gusten hombres o mujeres, sino a lo que nos gusta a cada persona en la cama), las claves de los ataques de ansiedad, de las fobias… Ahí, en el espacio más recóndito de nuestra mente, ahí es donde tenemos que llegar si queremos entendernos. Como ya hablamos en pasados números, los sueños y todo lo que tiene que ver con la proyección onírica es una gran herramienta para aprender a conocernos mejor.

Algunas filias rarunas que encontramos relacionadas con las palabras:

  • Coitolalia: excitación producida al hablar durante el acto sexual.
  • Coprofemia: placer sexual proveniente de decir obscenidades en público.
  • Coprolalia: estimulación sexual mediante el uso de malas palabras.
En verano viajamos, nos vamos fuera del país, viene todo el abanico multicolor de guiris de todas las partes del mundo. Dime, ¿¿ has probado?? ¿Te has dejado llevar por lo exótico de una pareja sexual, tal vez casual? (¡¡Por qué no!!). Os animo, Fridas y Kahlos a que nos envíeis vuestros comentarios con vuestras propias experiencias. Que el verano os sea propicio ;).

Minimol

El poder de las palabras (Julio 2013) Proyecto Kahlo

Reflexionemos sobre hasta qué punto nos afectan las palabras.

Ilustración: Inés


La rana es un animal curioso. La naturaleza le ha dotado de aquellas herramientas necesarias para adaptarse, para ser parte de su entorno. Y lo que la ocurre, es que debido a sus habilidades pierde el norte y se diluye, deja de ser ella misma, deja de sentir el peligro a su alrededor, se deja llevar hasta tal punto por sus circunstancias, que es capaz de dejar que su entorno acabe con ella antes de abandonarlo… ¿Te suena? A mí me recuerda a la reacción de muchas mujeres en casos de violencia machista, o en la reacción de muchos hombres que prefieren vivir amargados toda su vida a plantearse cambiar ese entorno que les hace tanto daño.
Ya ves, ¿que la quieres cocer? Pues a fuego lento, despacito. Sin que se entere. Usemos la capacidad de adaptación de los seres para manejarlos. Y lo mismo nos ha pasado a las personas durante siglos. Nos han programado, metódicamente, generación tras generación hasta nuestros dias. Días extraños, en los que contamos con los profesionales más válidos y formados, y una tasa de paro que ralla lo absurdo.
Tenemos acceso prácticamente ilimitado a cualquier tipo de información… Sin embargo, ni sabemos buscarla, ni sabemos contrastarla, así que nos creemos todo lo que nos cuentan o leemos a pies juntillas, pensando: si lo dicen en la tele, será verdad.  El papel de los medios de comunicación nos ha hecho sentirnos conectados e informados. Sin embargo, sufrimos una programación ridícula que nos llega por medio de la manipulación de dicha información: desinformación. Nos dicen lo que quieren que oigamos, nos manipulan sin piedad, y nos dejamos. Porque es mucho más sencillo vivir con la cabeza gacha que echarle valor a la vida y afrontar nuestros pensamientos, trabajar en nuestro ser, en nuestros valores.
Nadie se pregunta por qué existen las feministas. Aceptamos, yo la primera, que son una panda de histéricas que sacan de contexto las idas y venidas de las palabras, de los conceptos y los pensamientos. No nos damos cuenta de que las palabras configuran nuestro pensamiento, el cual configura nuestra realidad. Hasta que Proyecto Kahlo entró en mi vida, yo era antifeministas. Pensaba que eran unas radicales que pedían estar por encima del hombre, llegando en casos incluso a humillarle para hacerle sentir lo mismo que las mujeres han pasado durante siglos. Jolines, hasta qué punto una puede equivocarse de pensamiento. Lo cierto, nos guste o no, es que vivimos una realidad machista. Tan machista que aún existen profesiones (como la mía) en la que ser mujer es taaaaan raro…


Ninguneamos sin piedad el poder de lo que se dice, de lo que se piensa.  Nos hablan de holística y nos quedamos con cara de pez. Pero es fundamental ser capaz de ver el todo para comprender el motivo por el que el poder de la publicidad, de los medios, nos tiene en bandeja. No somos conscientes de la verdadera envergadura de su poder, si no somos conscientes de los problemas físicos y psicológicos que pueden llegar a causarnos. Anorexia, bulimia, depresión, rechazo del cuerpo, problemas de autoestima, frustración…
No somos conscientes de cómo el capitalismo extremo se ha instaurado en nuestras vidas, haciendo que dejemos de pensar en ser felices para ser propietarios. La única manera de que te sientas bien con tu esclavismo elegido es que tengas el suficiente dinero para comprarte aquello que te hace sentirte un poco menos frustrad@. La recompensa material está muy por encima de la recompensa real que puede darte crear tu vida, a partir de tus propios sueños y permitiendo que sólo aquello que realmente te importa configure tu vida y tu realidad. No nos damos cuenta, pero en nuestra mano está el cambiar nuestro estado de ánimo, incluso, nuestra realidad. ¿¿No me crees?? Haz la prueba: deja de ver la tele una temporada, empieza a buscar tu propia información, aprende a contrastarla y a crear tus propios pensamientos sobre los temas que te interesan o preocupan. Empieza con lo pequeño, con la palabra. Empieza reprogramando tu cerebro, diciéndole que eres una persona feliz.

Que ya no te importa tener o no tener esto o lo otro.
Que amas tu cuerpo como es, dejando de compararte con nadie.
Que eres libre, de pensamiento y por tanto de corazón.

Que estás preparad@ para afrontar tu vida, dejar de sobrevivir y empezar a ver el poder de la palabra como tu aliado, no como tu enemigo.
Aprende cómo te manipulan para poner barreras que preserven tu ser de las manipulaciones mediáticas. No te dejes llevar por aquello que los demás hagan, sino por aquello que te hace sentirte feliz y realizad@. Se sincer@ contigo mism@… ¿¿Sabes una cosa?? La muerte llega. Si, ahí está, esperando que bajes la guardia para que se te pase la vida. No dejes que tu tiempo se consuma sin llegar a amar cada palabra que salga de tu boca. Así es como un@ empieza a amarse a sí mism@.
Querid@s Fridas y Kahlos, deseo de todo corazón que las palabras inunden vuestra mente y que os ayuden a convertiros en aquello que queréis ser: seres completos y felices.
A disfrutar del número de Julio, hecho con todo el amor que desde aquí le tenemos a las Palabras.

Minimol

Palabras con ritmo, PK, Julio 2013

Una Frida nos hace una pregunta que nos hace reflexionar: ¿Es el reggaeton machista?


Miremos a un reggaetonero lleno de cadenas de oro, con esa gorra cuadrada más grande que su cabeza… Llama la atención. En el fondo, ¿no deja de ser esa la motivación para vestirnos en ocasiones hasta ridículos? Porque, sí, yo también me he vestido ridícula para tratar de gustar a alguien. Creo que es parte del proceso de maduración.
En cuánto hemos oído hablar de reaggeton, en la redacción de PK ha habido muchas Fridas que han aportado algunos ejemplos significativos de letras, poses, audiovisual, ejemplos de lo que significa el reggaeton para ellas. Sin embargo, al mismo tiempo ha surgido una voz clara y concisa dejando claro que todo lo que se escribe en PK es siempre desde el respeto y la educación. La línea editorial del Proyecto trata de ayudarnos a todos, Fridas y Kahlos a comprender lo importante que es la libertad, lo bonito que es que existan diferencias y maneras distintas de enfocar la estética, la forma de vida, la manera de ver la belleza. Tod@s somos libres de tomar el camino, la moda o lo que sea que haga que te sientas más cómod@ contigo mism@. Sé fiel a tus pensamientos, a tus palabras,a tu cuerpo, a tu camino y todo irá bien. Respétate, ámate, y el mundo hará lo mismo por ti :).
Esta letra la aporta Alma Feminista, ¡gracias!

Así así, marrano, marrano
Bonitaaaaa, ¿nos vamos?
Me prometiste discreción, por tus pujidos nos pescaron,
te la mamaste Concepción, si bien sabes que soy casado,
todo por hacerte el jalón de echarte un palito en el carro, todo por
no hacerte un desaire vengo a pasar estas vergüenzas
Yo nunca había estado en la calle así, enseñando toa la verga frente a
un chingo de judiciales
y los flachazos de la prensa.
Ay Conchita, que chinga nos arrimaron por andar de cachondotes,
quién iba a pensar que el precio de tu pepa iba a ser dormir en el bote,
ay Conchita lo peor es que después de esta cojida mocha,
ya todo mundo va a conocer en el extra mi verga y tu panocha.
Bonitaaa, tápese la panochita.
Por tus pujidos nos cacharon, Marrano

Fuente: musica.com

La letra de este temazo tampoco se queda corta: “Quiero una mujer que no diga ná”…

Volviendo a la pregunta de nuestra lectora, mi respuesta es contundente: sí. Es machista.
Casi todas las letras que han caído en mis oídos han sido, incluso, desagradables. Hay quien defiende ese tipo de cultura latina. La verdad es que por mucho que quieras ver la parte antropológica y estupenda de la diversidad de opinión, y a riesgo de caer en el mayor de los etnocentrismos, me toca un poco los ovarios que a estas alturas de la civilización, de la vida, de la historia de nuestra especie, sigamos permitiendo que la gente siga usando las palabras de una manera tan negativa para un colectivo (en general, porque en estos videoclips también participan mujeres, lo que me deja más atónita todavía). Y no, no me pongo en plan nada, que ya os oigo rumiar el típico “Cada un@ que haga lo que quiera, nadie obliga a esas Fridas a vestirse así”. -¿¿Seguro?? ¿Seguro que no lo hacen por encajar o por ganarse la vida, o por no desentonar?- “Pues no hay que darle tanta importancia, qué exageración estar pendiente de lo que diga el reggaetonero este, pues vaya tontuna…”
Es importante; el poder que tienen las palabras es importante. Usar precisamente esos ritmos, es importante. Seamos conscientes de que la música acompasa el ritmo de nuestro corazón y la respiración. Por eso se usa en danzas rituales, es una manera de hacer que nuestro cuerpo segregue dopamina, endorfinas, serotonina, y sobre todo, y probablemente el más importante, feromonas. Con semejante cóctel, un@ se siente absolutamente feliz. Por eso a la gente le gusta tanto bailar. Por tanto, el chimpún–chimpún tiene su razón de ser. Que cualquiera con edad, o en época de aparearse caiga fulminad@ ante el poder del chimpún y de la posibilidad que nos da a las mujeres de menear las caderas. No hay nada más veraniego que esos ritmos. Yo lo único que digo es que hay otras músicas que también usan esos ritmos y no hacen que las mujeres nos sintamos carne, sino poderosas. Que vivan los ritmos que hacen que sintamos el poder de nuestra sexualidad fluir y formar parte de lo que nos rodea.

Ahora, hablando en concreto del reggaeton, a mí me parece muy machista porque es una música que se asocia a una manera de entender la sexualidad que no se corresponde demasiado con la realidad. Por un lado, tenemos a los muchachos, los chavalotes que cantan. La mayoría de ellos no llegan a considerarse hombres adultos, la mayoría son chavalitos que se les nota que están sin hacer. No pasa nada, todos hacemos cosas para encontrar nuestro camino en el mundo del señor. Cuanto más machistas son las letras, más jovencitos suelen ser los compositores. Es curioso, que aún hay quien pueda considerar esas “letras” como parte de una exaltación a la mujer. Como bien me dice Mines en uno de sus mails, deberíamos enfocar el análisis a las actitudes negativas típicas del género: letras que nos sitúan como objetos y no como seres humanos, las que nos tratan como animales en celo sin raciocinio, o las portadas de los discos y las imágenes de los videoclips utilizados para dar publicidad a dicho género musical. Pero, a mí no me alucina que se usen dichos tópicos; son estrategias de marketing. Las usan para todo, ya no me escandalizo. Lo que me deja con la boca abierta  es que hacer un análisis sobre un género musical pueda llegar a meterse con la manera de vivir de una persona, es el poder que tiene la música sobre nuestra forma de vestir, de socializar, de ser. Es increíble que sigamos asociando nuestra estética a la música que escuchamos. Mi intención no es decir que todos los hombres que escuchan reggaeton sean machistas, o que todas las mujeres que escuchan reggaeton sean unas guarrillas. Lo de meter todos los supuestos en el mismo saco nunca funciona, para todo hay excepciones, las que confirman la regla. Mi intención es la de hacerte pensar si ponerte esa ropa realmente te hace sentirte bien contigo misma, si tener ese canon de belleza es sano para ti y no hace que te sientas miserable por no tener un cuerpo imposible, hacer que te preguntes si realmente eres feliz metida en ese ambiente… Porque, que sepas Frida que hay más maneras de entender el amor, el culto a tu cuerpo, la música, pero sobre todo… los hombres.
En este punto y hora, hago una reflexión sobre la cultura latina. Es cierto que por allí se estila un ambiente cargado de machismo, algo que esta ahí enquistado. Hasta ahora, todas las Fridas latinoamericanas con las que he hablado, han resaltado los problemas que tienen muchas de ellas, en su propio día a día, para vivir de una manera libre de comparaciones de género. Ánimo Fridas, ya sabéis que en todas las partes del mundo cuecen habas, que el machismo es algo que afecta (en mayor o menor medida) a todas las culturas y que nuestra función como Fridas responsables es la de cambiar dichos patrones por medio de nuestra propia educación y la educación que le daremos a nuestros hij@s.

Es como lo de que, por mucho que tu madre te dice: “no hagas eso, que te vas a dar un tortazo”. Pues nada, si eres una Frida o un Kahlo de bien, lo seguirás haciendo hasta que tu mism@ te pegues la gran ostia. Entonces es cuando caes en la cuenta: efectivamente, si ves un reggaetonero bailar y un ave del paraíso, te das cuenta de que la evolución no ha sido tan espectacular como nos creemos.

¡VS!

En fin Fridas y Kahlo, hasta que choque el hueso, sacad vuestras propias conclusiones. Os dejamos con una recopilación de lo mejorcito que va cayendo en la redacción de PK, aportación de tod@s aquellas Fridas y Kahlos que han querido participar. Iremos poniendo más vídeos según lleguen en comentarios.

Se os quiere. Que nadie se dé por ofendido, hay que reírse de todo en esta vida.
Minimol